Palabras del presidente

A medida que avanzan las ciencias ambientales a pasos agigantados, en buena medida gracias al flujo de información y la capacidad de análisis con el uso de las computadoras, estas nos han facilitado, los estudios que muestran el grado de profunda interdependencia que existe entre los seres vivos y el ambiente común que ocupamos y al que llamamos planeta tierra.

La visión de los seres humanos atrapados ancestralmente por un entorno salvaje del cual deben escapar a través de la “civilización” va siendo sustituido por un paradigma que lo reconcilia con sus raíces ecológicas.  Las nuevas generaciones cuentan con mayor consciencia sobre la urgente necesidad ya no de conservar, sino más bien rescatar el muy dañado equilibrio ambiental. 

Y es que no solo es el alarmante índice de extinción según Ahmed Djoghlaf en: Hasselink et. al. (2007). “La pérdida de biodiversidad es rápida y continua. Durante los últimos 50 años, los seres humanos hemos cambiado los ecosistemas más rápida y extensamente que en cualquier otro período comparable de la historia de la humanidad. Las causas directas de la pérdida de biodiversidad no muestran señales de disminución “.  A esta crisis se suman los daños al suelo por su cambio de uso, la pérdida de ecosistemas enteros, contaminación de las aguas tanto en tierra como en los océanos, colapsos de las pesquerías mundiales, contaminación del aire, invasión de especies exóticas y deforestación-desertificación, todo enmarcado en un aumento explosivo de la población mundial que se ha triplicado en solo cinco décadas.  En el marco de los estudios científicos de esta crisis global que afecta toda la biodiversidad, muchos científicos   a través de sus investigaciones nos vienen alertando sobre el incremento el grave riesgo de pandemias, como la que actualmente azota a la humanidad.

Ante un panorama tan complicado no hay tiempo que perder.  Todos debemos contribuir no solo con uno, sino muchos “granitos de arena”. 

El INCEBIO fue concebido para ayudar a generar conocimiento científico que contribuya con este propósito.  Como su presidente, he tenido el privilegio y la satisfacción de trabajar al lado de científicos hondureños y extranjeros que con su entrega y profesionalismo han logrado contribuir a proteger, descubrir y registrar en importantes revistas y foros de ciencia nacionales e internacionales, los avances en el conocimiento tan urgentes y necesarios en este afán por salvar y salvarnos. 

Todo lo anterior ha sido posible gracias al apoyo decidido y participativo de los miembros de las comunidades originarias en las zonas de los proyectos, quienes son la columna vertebral que sostiene todos y cada uno de los esfuerzos de conservación llevados a cabo. A esas mujeres, hombres y niños les reiteramos nuestro agradecimiento y compromiso por seguir trabajando en favor del ambiente y el rescate de la biodiversidad para tener un planeta que nos brinde una nueva oportunidad de coexistir entre el resto de los seres vivos.

Marcel Giudicelli
Presidente INCEBIO